Los que ganan más… ¿tienen que pagar más?

Los que ganan más_tienen que pagar más

Reflexión en contra de lo tradicionalmente establecido, que no pretende convencer pero si espero que haga pensar. ¿Es justo de verdad que el que mas gane mas pague?.

¡Naturalmente!, ¡faltaría más!, ¡pues claro!, ¿Qué pregunta es esa?

Todo esto y cien exclamaciones más, diría la gente si nos hacemos esta pregunta.

Pues bien, yo me la he hecho y sé que, en esta reflexión, van a estar de acuerdo conmigo entre 0 y ninguna persona, o ¡sí!, nunca se sabe…

Sinceramente, no sé porque este asunto siempre me ha hecho una especie de runrún en la cabeza, “¡el que más tiene, más paga!”, vale, está instaurado así y es algo de lo que nadie discute, por tanto, será así, pero, a mí me ha dado por pensar en ello y he llegado a algunas conclusiones, que a buen seguro, no comparte casi nadie pero me ha parecido interesante exponerlas y que cada cual las interprete como quiera.

Para ayudarme a ilustrar mi descabellada reflexión, os propondré algunas situaciones absurdas.
Imaginemos que tenemos el sujeto A y el sujeto B. El sujeto A (le llamaremos “Hombre Rico”), 40 años, es una persona desahogada económicamente, imaginemos que gana unos 10.000€ al mes, tiene la casa pagada y otra en la sierra o en la playa, unos ahorros importantes y algunas acciones, conduce coches caros y viste un jersey amarillo igualmente caro, jeje. Viaja todo lo que puede y gasta en proporción a lo que gana. En cuanto a su curriculum, tiene una buena carrera, tiene su master (de los de verdad), especializaciones, se ha esforzado en la vida y ha escalado en la empresa en la que comenzó de becario, llegando a un puesto muy importante dentro de una multinacional a base de profesionalidad, y mejora continua con esfuerzo y dedicación.

Por otro lado, el sujeto B (le llamaremos “Hombre Pobre”), también 40 años y por razones que no vienen al caso en esta reflexión, solo estudió hasta la famosa EGB y se dedicó a la vida contemplativa, ósea lo que viene siendo un “nini”, hizo algún trabajo esporádico, trabajando unos meses en una tienda y alguna chapuza de hogar, está en el paro, vive con su madre y pasa su tiempo con algunos amigos (de idéntica situación), en los bares del barrio donde vive. No posee propiedades excepto un viejo Ford Fiesta blanco, jeje. Vive de la pensión de su madre y su vida laboral es de un año y 3 meses.

Bien, como vemos, he descrito dos perfiles muy contrapuestos porque me servirán para explicar más nítidamente las siguientes situaciones:

  • Situación 1.- Imaginemos que A y B, ósea (hombre rico y hombre pobre), son conocidos y quedan para comer en un restaurante. Al finalizar, piden la cuenta y deciden pagar cada uno lo suyo, a escote, pero el camarero les dice:
    “No, eso no es posible. Según la Ley el sr. A tiene que pagar el 93,5% de la cuenta y el sr. B el 6,5%, porque… “él que más gana, más paga”.
  • Situación 2.- Estos mismos señores, salen del restaurante y van al metro y al llegar, la maquina le cobra 2,5€ al sr. A y 0,5€ al sr. B y en el billete, reza lo siguiente: “él que más gana, más paga”.
  • Situación 3.- Van a la panadería y le cobran por una barra 2€ al sr A y 0,30 cts. al sr B. El panadero, muy amable les dice “él que más gana, más paga”.

Pero, imaginemos estas otras situaciones:

  • Situación 4.- El sr. A va a la consulta del médico y cuando llega a la sala de espera, está delante el Sr. B. Al salir la doctora de la consulta, invita al sr. A, a pasar primero y le dice al señor B (que está perplejo)… “el que más paga, pasa primero”.
  • Situación 5.- Igualmente, al realizar u viaje en coche, al salir de la ciudad hay una bifurcación, una autovía y una carretera secundaria. Al sr. A, le facilitan el acceso a la autovía y al intentarlo el sr. B, el Guardia Civil le dicen… “el que más paga, es el que la usa”.
  • Situación 6.- Ambos van a votar en unas elecciones generales y cuando el sr. A vota, introduce 3 papeleteas mientras que al sr. B solo le permiten 1. Detrás de la mesa electoral hay un cartel donde reza: “el que más paga, más vota”.

Podríamos seguir poniendo ejemplos de situaciones ABSURDAS, pero creo que no es necesario, la idea que quiero transmitir parece bastante clara ya. Si lo anterior nos parece absurdo, descabellado, aberrante o el calificativo que nos dé la gana, ¿Por qué “él que más gana, más paga”, nos parece bien?

Pues, esa es la pregunta que me he hecho muchas veces. Pero, ya me puedo imaginar lo que pensarán algunos, dirán: “éste es del tipo A “hombre rico” y por eso cuestiona el sistema”. Pues no, se equivocarían los que piensen eso. Si tuviera que definirme, estaría muy lejos del status del sr. A. Es decir, a mí también me beneficia que exista el sr. A y el sistema actual, pero eso no es óbice para que no reflexione sobre ello.

Antes de seguir, quiero dejar claro que los impuestos son imprescindibles para que existan las sociedades tal como las conocemos, con los servicios a los que estamos acostumbrados y el nivel de bienestar que deseamos. Por tanto, obviamente, habremos de contribuir para tener todo eso, ¿pero quién y cuánto?. El “quien”, está claro, los ciudadanos, y el “cuanto”, eso es lo que pongo en tela de juicio.

¿Y que propongo yo? muy sencillo:

Suprimir el IRPF (Impuesto al Rendimiento de las Personas Físicas).

Es un impuesto que grava el rendimiento personal, ósea, cuanto más rindes, más pagas, cuanto más capaz eres, más pagas, cuanto más hábil eres, más pagas, cuanto más inviertes o arriesgas y lo consigues, más pagas, es decir, ser exitoso por tus esfuerzos o tus virtudes, te convierten en el “paganini” de la sociedad. Este impuesto penaliza la excelencia y favorece a todo lo contrario.

El que se esfuerza por progresar en la vida ¡y lo consigue!, será penalizado por el resto de la sociedad esgrimiendo no sé qué “justicia social”.

¿No es curioso?

Mirad, según mi punto de vista:

  • No es lo mismo no dar un palo al agua y ser un “nini”, que una persona que estudia para prepararse en el desempeño de un puesto de trabajo.
  • No es lo mismo una persona que opta a cubrir un puesto de trabajo ya creado que crear tu propio puesto de trabajo.
  • No es lo mismo crear tu propio puesto de trabajo que crear el tuyo y el de 10 más.

Por tanto, mi opinión es que no es justo nuestro sistema actual.

Pero, claro, alguien puede decir y con toda la razón ¿Qué pasa con los impuestos tan necesarios que se dejarían de recaudar? o ¿qué pasa con la solidaridad de la sociedad para los que no tiene ningún ingreso o no pueden subsistir si no se le ayuda o simplemente no tuvieron la suerte del sr. A?

Bien, para aclarar esto de un solo plumazo: en ningún momento estoy cuestionando nuestro sistema de protección social, así es que aclarado queda.

Lo que cuestiono, es el reparto de cargas contributivas y el instrumento utilizado para recaudar.

Tengo un amigo que me cuenta lo siguiente:

Poseo una empresa con un socio y 130 trabajadores, pagamos el 25% del beneficio neto por el Impuesto de Sociedades. Además de eso, de mi nómina me retienen el 45% de mi sueldo por IRPF, si repartimos beneficios, de nuevo me retienen el 45% de lo recibido. Cuando salgo a la calle, pago el IVA como todo el mundo y además, tengo un seguro de salud privada del que no me desgravo nada a pesar de no hacer uso de la sanidad pública. Lo mismo ocurre con la educación, tampoco me desgrava cuando envió a mis hijos a colegios privados, no haciendo uso tampoco de la educación pública.”
Es decir, este hombre paga lo que no está en los escritos mientras otros viven de la subvención. ¿Esto es justicia social?. Su pecado ha sido generar riqueza y dar de comer a 130 personas.

Continúo con mi exposición; si eliminamos el IRPF, ¿de dónde sacamos los impuestos?. Pues del sitio más justo que existe en este momento y que ya está inventado, del IVA.

¿Qué diferencia hay con el IRPF?, pues al menos una, ¡que es justo!. Resulta, que, si no te han detraído el dinero en el impuesto del IRPF, ese dinero estará en tu poder y tú y solo tú, decides que hacer con él. Lógicamente, al disponer de más dinero, gastarás más y por consiguiente PAGARÁS MAS IMPUESTOS. Con esto, ajustando bien los distintos tipos de IVA a aplicar, quedaría recaudado lo que no se recaudó por IRPF, pero la cuestión que motiva esta reflexión, también queda resuelta. Resulta que el más pudiente, compra más casas, más coches, más viajes, más de todo y más caros, en definitiva, consume más y eso representa más IVA y de nuevo volvemos al principio, “el que más gana, más paga”, pero esta vez, es absolutamente justo. La sociedad no te penaliza por tu rendimiento, tu contribuyes en función de tu gasto. Así, es que

“Cuanto MÁS ganas, MÁS gastas y por ende, MÁS impuestos pagas”

Y también se da el efecto contrario,

“Cuanto MENOS ganas, MENOS gastas y por ende, MENOS impuestos pagas”

¡Absolutamente justo!

Cuanto más consumes, más contribuyes, más producción, más puestos de trabajo y por tanto, más gente gastando y contribuyendo. Pero ahora ¡si sería justo!.

Lo que no veo justo es presumir de aplicar justicia redistributiva, de alardear de sociedad solidaria, pero, ¡con el dinero de otro!. Que sea otro el que se esfuerce más y que pague más. Somos muy solidarios, pero de boquilla. ¿Alguien conoce a alguna persona que, en su declaración de la renta, decida pagar más de lo que le reclama hacienda?, si lo conocéis, hacerle una foto, porque hay muy poquitos.

Obviamente, esto es un simple bosquejo de la idea. Para llevar a cabo esto, sería necesario un profundo estudio de los tipos de IVA a aplicar, en definitiva, reformar la fiscalidad sobre las personas físicas y las empresas. A modo de ejemplo:

  • El IVA debería reducirse al mínimo o eliminarlo para productos de primera necesidad, ósea, los que se entiendan como básicos, léase algunos alimentos como el pan, huevos, leche, etc. o la primera vivienda o todo aquello que sea imprescindible para vivir. Por otro lado, el IVA debería ser más alto para aquellos productos prescindibles. Así, el que no puede tener lujos, si podrá tener sus necesidades básicas cubiertas y el que puede gastar más, pagará más impuestos.
  • Las empresas tampoco pagarían por sus rendimientos, pues estaríamos en la misma situación que las personas físicas (cuanto mas eres capaz de producir, mas pagas). A cambio, podrían contratar más trabajadores, más inversión en su propia empresa, mejorar sueldos incentivando así a sus trabajadores, etc. Pero en cualquier caso, ese ahorro revertiría en la sociedad de una manera u otra.
    Hoy en día, nadie amasa dinero sin consumir.

Insisto, esto sería motivo de un estudio profundo por parte de mentes más preclaras y especializadas. Pero, a bote pronto, sin entrar en ello porque se me escapa en este momento, ¿Qué pensáis que pasaría con los “Paraísos Fiscales”?, ¿tendrían sentido?. Ahí lo dejo.

Sinclaire

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